Utilizamos cookies para evaluar el tráfico en esta página web. Al seguir usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Leer más.
Utilizamos cookies para evaluar el tráfico en esta página web. Al seguir usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Leer más.

CUADROS VIRGEN DE COVADONGA

por Webmaster

Los cuadros Virgen de Covadonga son una serie de obras de arte místicas del pintor barroco español Alonso Cano (1601-1667). Los cuadros, que se cree se pintaron entre 1643 y 1645, están inspirados en la tradición de la historia de la batalla de Covadonga, que fue el encuentro español-asturiano durante la Reconquista Cristiana en el siglo VIII. Esta batalla fue una de las más importantes de la época y marcó el inicio de la Reconquista cristiana de España tras la invasión musulmana.

La Virgen de Covadonga, también conocida como la Reina de Asturias, fue el principal personaje de los cuadros de Cano. Se dice que la Virgen apareció al Rey Pelayo durante la batalla y le dirigió hacia la victoria. En respuesta, el rey efectuó la promesa de devolverle todo lo que le había pedido. Esta leyenda se encuentra detrás de los cuadros que Cano hizo para representar esta escena.

Los cuadros Virgen de Covadonga son una que explora la dualidad entre la adoración a la Virgen María y una foco recuerdo histórico. Cano hizo una serie de obras para el monasterio de Covadonga en el siglo XVII y estas obras muestran una gran obediencia a la figura de la Virgen María. Las figuras de la Virgen y el Rey Pelayo están retratados como si se encontraran cara a cara y con expresiones muy fuertes. La figura real se representa como un guerrero fuerte y decidido, mientras que la figura de la Virgen se ve como alguien más dulce y maternal. Esta dualidad simbólica entre el héroe y la divinidad refleja la naturaleza mística de los cuadros de Cano.

Los cuadros también tienen un significado más profundo. Los colores utilizados por Cano sugieren un sentimiento de esperanza y luz. El uso de oro para representar la fe, el poder del rey, la fuerza de la religión y la promesa de la victoria, todavía resuena en los cuadros. Estas connotaciones religiosas también son evidentes en las figuras de los santos, los ángeles, las cruces y la luz celestial. Estas representaciones permiten al espectador identificarse con la pasión e intimidad existentes en el momento de la aparición de la Virgen.

En los cuadros, la representación de la Virgen María es generalmente la escena principal. Tanto el rey Pelayo como los soldados que le rodean están en la escena, pero la mayor atención es concedida a la Virgen. Ella es representada como el centro y la estrella de la obra. El vestido blanco de la Virgen, la posición de sus brazos y su expresión facial revelan un carácter de profunda incesalidad, pero al mismo tiempo de compasión.

Los cuadros Virgen de Covadonga representan un punto de inflexión en la historia de la Reconquista e incluso en la religión católica. Estas obras muestran la relación entre la fe y la política, la adoración de la Virgen María, el misticismo tradicional español, la tradición histórica de la batalla de Covadonga, y el poder de un rey a la hora de lograr una victoria. Estos cuadros simbolizan el arquetipo del héroe cristiano y el poder de la fe. Aún más, estas obras permiten al espectador sentir el impacto profundo de esta importante batalla en la historia de España.

Lo más visto

Lo último

Este sitio web y todo su contenido, incluyendo texto, imágenes, diseño y código, están protegidos por derechos de autor. No se permite la reproducción ni el uso de ningún material contenido en este sitio sin el permiso previo y escrito del propietario del sitio. Todos los derechos están reservados.